miércoles, 13 de noviembre de 2013

SOPA DE AJO

Si hay algo que nunca ha faltado en la cocina de casa, han sido las cazuelas de barro. De todo tipo y tamaño.
Redondas: para la merluza en salsa verde, txipirones, pimientos rellenos, almejas a la marinera, angulas (cuando eran asequibles al bolsillo), albóndigas....
Rectangulares para los asados.
En forma de puchero para las alubias.
Y como no!!!!!!. LAS DE LA SOPA DE AJO.

Se me ha hecho tarde para poder recuperar las recetas de ama, pero hoy lo he vuelto a intentar.

Según su memoria, utilizaba los siguientes ingredientes:

2 dientes de ajo.
Una pizca de comino.
Pan frito.

Esto se machacaba en el mortero.

En una cazuela de barro (específica para ello), se echaba pan según los comensales. Se agregaba lo machacado en el mortero y se cubría de agua, que se ponía a hervir.
Una vez que empieza a hervir, echamos un huevo, y así lo tenemos unos 5-10 minutos. (Entiendo que un huevo por comensal). 
Aparte, en una sartén con un poco de aceite, añadimos un poco de pimentón y ésto lo añadimos al final a la sopa como refrito.

No sé si se seguirá haciendo así por alguno de vosotr@s, pero creo que es una receta familiar y como bien decíamos en la del pollo guisado de la abuela, VERDADERA SUPERVIVENCIA en tiempos de post-guerra.

A mí nunca me gustó. Lo siento.






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