Si hay algo en la cocina que para mí ha sido importante en mi alimentación, es EL CALDO.
Una buena sopa de fideos, estrellitas...., es el reconstituyente ideal para el cuerpo. Un buen consomé el dia de Navidad era imprescindible de entrante para volvernos a sentar a la mesa después de una noche de fiesta.
Caldo para los guisos, para el arroz.....
En este caso con carne de zancarrón, su hueso, sus verduras.... Con sustancia vamos!!!.
Como tantas y tantas veces he visto en mi casa. Con la vieja Magefesa que todavía perdura en los estantes.
Luego llegaba la liturgia de esperar a que templara la carne, para poco a poco desmigarla, separarla de su gelatina y utilizarla para echarla en la sopa, o hacer croquetas. Esas benditas croquetas de amatxu!!!!.
Podíamos hablar de lo importante que ha supuesto en la familia los FIDEOS.
Pero éso se merece otra entrada.
Josune.
Aitite Germán nos cuenta la historia de los fideos cuando queramos! Eso sí, si la escribe, es a máquina como mucho!
ResponderEliminarPues nada, que se ponga d ello, tú escaneas y copia y pega.
ResponderEliminarPues nada, que se ponga d ello, tú escaneas y copia y pega.
ResponderEliminarPues nada, que se ponga d ello, tú escaneas y copia y pega.
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