Hoy os voy a contar algo que probablemente muchas de vosotras ya sabréis hacer, pero pensando en las que se estrenan en la cocina, se me ha ocurrido que no estaría de más publicar cómo elaborar un fondo de verduras, que bien hecho y debidamente guardado en el congelador, puede ser de utilidad para más de una receta (cremas, sopas..). En alguna ocasión os he comentado que no tengo ningún pudor en utilizar pastillas de carne, pescado, verdura..., pero cuando quiero que unos txipirones en su tinta me queden "niquelaos" o que una paella tenga ese "saborazo" que tanto nos gusta, abro el congelador y utilizo un fondo de verduras hecho en casa.
En cuanto a los ingredientes, voy a poner los que he utilizado para el último que he hecho, pero la lista está abierta a cualquier otra verdura (apio, nabo, ajo, berza, acelga, calabaza, hierbas aromáticas...)
Para empezar, os diré que de Jon he aprendido a utilizar los "deshechos" de algunas verduras, como son la parte verde de los puerros y de las cebolletas. De hecho, la última vez que compartimos cocina, puso el grito en el cielo cuando vio que los iba a tirar.
- La parte verde de 6 puerros (dejamos lo blanco para otros menesteres de más enjundia)
- La parte verde de 3 cebolletas
- 3 pimientos verdes
- 1 cebolla
- 4 zanahorias
- 4 tomates (en este caso, a punto de escapar de la nevera de puro aburridos)
- Un puñado de vainas (este año el tiempo no me ha permitido recolectar buenas vainas, así que las tengo en el congelador y las utilizo para estos menesteres)
- La parte verde de una lechuga, que regularmente tiramos porque no queda muy bien en la ensalada.Elaboración
Poner en una cazuela alta un buen chorretón de aceite de oliva a fuego medio y añadir todas las verduras. No hace falta que las cortéis con excesiva elegancia porque al final irán a la basura.
Dejar que se vayan haciendo y revolver cada poco tiempo. Observaréis cómo suelta todo su jugo. En la siguiente foto no se aprecia muy bien porque no me di cuenta de sacar la olla del fuego y esperar a que se vaya el vapor para sacarla (ustedes perdonen).
Una vez hayan soltado el jugo, se añade agua. Por lo menos cinco o seis dedos por encima de las verduras. Se sube el fuego y se deja hervir hasta que están hechas. Sabrás que lo están, apretando con un cubierto la zanahoria. Es la más terca en dejarse hacer. Si está ya blanda, puedes apagar el fuego.
Después sólo tienes que colar.
Introducir en un recipiente y ¡AL CONGELADOR! a la espera de que os haga falta.
Marivi






Buen recurso!!!.
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